¿Engaño de TUCREDICAR? ¿TUCREDICAR te ha concedido un préstamo con tu vehículo como aval y quieres recuperar tu dinero y tu coche? Sigue leyendo. Esta información te interesa.
Hemos detectado, a través de consultas de clientes, que TUCREDICAR está ofreciendo préstamos mediante una operativa que merece un análisis detallado. Al igual que en otros casos que ya han sido judicializados, como los préstamos con aval de vehículo de FLEXILINE, la mecánica de TUCREDICAR podría esconder un mecanismo que los Tribunales han calificado como simulación y, por tanto, fraude de Ley.
Veamos.
La operativa de TUCREDICAR
Según la información publicada, TUCREDICAR anuncia en su página web ofrecer dinero en préstamo a cambio de tomar como garantía o aval el vehículo, permitiendo al consumidor seguir usándolo . Utilizan frases como «préstamos con coche como aval» o «consigue dinero sin dejar tu coche». Sin embargo, la realidad contractual que se esconde tras esta publicidad podría ser muy diferente.
Lo que se oculta tras los contratos que firma el consumidor es, en esencia, lo siguiente:
Simulación de una compraventa para ocultar un préstamo usurero: La empresa ofrece un préstamo, pero para ello disfraza la operación bajo la apariencia de un contrato de compraventa. El propietario del vehículo recibe un dinero de TUCREDICAR, que en el contrato figura como el «precio de venta» de su coche, y no como un préstamo. El consumidor puede comprobar esta transmisión de titularidad revisando quién es el propietario de su vehículo en la Dirección General de Tráfico (DGT) .
Cesión de uso para encubrir la devolución del préstamo con intereses: Una vez que TUCREDICAR es formalmente propietaria del vehículo, hacen firmar al consumidor un segundo contrato de «cesión de uso» o «alquiler» de su propio coche. La mensualidad que el consumidor paga por este «alquiler» no es otra cosa que la devolución del préstamo recibido y el pago de unos intereses que suelen ser desproporcionados .
Condiciones abusivas para recuperar el vehículo: Si el consumidor quiere recuperar la propiedad de su vehículo, debe pagar una cantidad final (a modo de «recompra») que, sumada a las cuotas ya pagadas, convierte el préstamo inicial en una cantidad astronómica, muy superior a la que recibió.
Esta estructura es un claro ejemplo de lo que los tribunales consideran simulación relativa: se utiliza la forma de un contrato (compraventa) para ocultar otro negocio jurídico realmente querido por las partes (un préstamo)
Préstamos usureros prohibidos legalmente
El interés que se paga en este tipo de operaciones es, en la mayoría de los casos, notablemente superior al normal del dinero. Esta práctica está prohibida por el art. 1 de la Ley de 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios.
Este artículo dispone que:
«Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales»
Esta misma Ley, en su artículo 1, párrafo segundo, declara nulo el contrato en que se suponga recibida una cantidad mayor que la verdaderamente entregada, algo que también puede concurrir en estos casos, donde las cuotas y el precio de recompra superan con creces el dinero efectivamente recibido
Toman como garantía de pago el vehículo lo que es ilegal
La finalidad de esta operativa es ocultar un préstamo que toma como garantía de pago un bien (el vehículo). Esta práctica está expresamente prohibida en nuestro ordenamiento.
Engañosamente, se hace creer al consumidor que el coche es un aval, cuando en realidad se transmite la propiedad. Esto permite a la empresa, en caso de impago, apropiarse del vehículo sin pasar por un procedimiento judicial, lo que está prohibido. La prohibición es aplicable incluso a negocios indirectos que persigan fines de garantía, como es este caso .
4,7 62 reviews
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Toni Martínez
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Hace 1 mes
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Pilar Rueda
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Hace 4 meses
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Hace 5 meses
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Posible nulidad de los contratos y recuperación del vehículo y los intereses
Debido a las graves irregularidades que se ocultan tras esta operativa, los Tribunales ya están declarando la nulidad de estos contratos al considerarlos simulados y, por tanto, un Fraude de Ley .
La consecuencia, como ya se ha dictaminado en numerosas sentencias contra empresas que utilizaban este mismo mecanismo, es la recuperación de la titularidad del vehículo y, en caso de haberse pagado cantidades en concepto de intereses (las mensualidades por el «uso»), su devolución al consumidor .
Nuestra experiencia con este tipo de préstamos
En nuestro despacho, Abógalo, somos especialistas en este tipo de préstamos y fraudes de Ley. Ya hemos conseguido numerosas sentencias a favor del consumidor en casos idénticos contra marcas como FLEXILINE, FLEXICAR y otras que utilizaban la misma mecánica de simulación de compraventa y cesión de uso .
Si has contratado un préstamo con TUCREDICAR, te ayudamos a recuperar tu vehículo y tu dinero
Si te encuentras en esta situación, si no puedes pagar las cuotas y quieres recuperar tu vehículo y el dinero que ya hayas pagado injustamente, no dudes en contactar con nosotros. Analizaremos tu caso y te asesoraremos sobre las mejores opciones para anular estos contratos y recuperar tus derechos.
En Abógalo, luchamos contra este tipo de abusos y te ofrecemos la experiencia y el conocimiento necesario para defenderte


